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LA SEMANA POR LA PAZ

 

La celebración anual de la “Semana por la Paz” se inició en Colombia desde 1988, cuando distintas entidades de la Iglesia Católica, y especialmente la Conferencia Episcopal, ante el recrudecimiento de la violencia, vieron la necesidad de establecer un espacio para proclamar el valor de la vida. Desde entonces, a partir de un tema concreto, año tras año, la “Semana por la Paz” se ha vuelto un escenario que hace visibles análisis y esfuerzos de tantas personas que trabajan por la defensa de los derechos humanos, por dignificar la vida y por lograr una convivencia pacífica.
Hoy, podemos decir que la “Semana por la Paz” se ha configurado como un tiempo de reflexión sobre los valores y las condiciones que exige la paz; como una llamada a promover iniciativas que, desde diversos campos, instauren las bases para una sociedad pacífica; como un espacio educativo que nos invita y nos mueve a no ser agentes de odio y agresión; como una ocasión de reconciliación con nosotros mismos, con los demás y con Dios; como un horizonte de esperanza que muestra la posibilidad de una nueva sociedad fundada sobre la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad.
La “Semana por la Paz”, que comenzará con la Eucaristía solemne del domingo 5 de septiembre al mediodía, en nuestra Catedral, coincide con un momento en que se ha recrudecido la violencia, con la preocupante modalidad de enfrentamiento entre bandas criminales de jóvenes, en nuestras ciudades. Por tanto, urge acoger esta oportunidad de sensibilización, formación y movilización, que busca el compromiso de todos en la construcción de la paz. Construir la paz no es sólo cuestión de estructuras, sino de personas. La paz es obra de la mente y el corazón de quienes quieren educarse para la paz, vivir la fraternidad y promover una sociedad con justicia social.
Sobra decir que se invita a las parroquias, las comunidades religiosas, los movimientos y grupos apostólicos a participar de forma creativa y comprometida en una semana de oración, reflexión y trabajo por la paz, a través del perdón, la búsqueda de la equidad y la formación para la convivencia. Se necesitan actos y gestos de paz que vayan creando una cultura de paz. En este sentido, pueden realizarse actividades como celebraciones litúrgicas, vigilias de oración, foros, jornadas educativas, actos culturales, marchas y demás iniciativas que ayuden a reflexionar sobre el bien inestimable de la paz y el deber de empeñarnos todos en alcanzarlo.
Pero, más allá de todo esto, la Iglesia puede dar un aporte más grande e insustituible que va a lo fundamental y es la formación de la conciencia, el ofrecimiento de un camino espiritual y la relación personal con Dios. En este acontecimiento religioso, la persona encuentra sentido para su vida, adquiere fuerza para asumir responsablemente su existencia, descubre la alegría de pertenecer a una comunidad, experimenta la belleza de darse en una misión y se llena de esperanza ante su destino eterno.
Precisamente, las carencias de sentido, de fortaleza espiritual, de pertenencia, de misión y de esperanza, son las que los jóvenes intentan compensar con el programa, el poder de la violencia y la solidaria complicidad de una banda criminal. Por consiguiente, el mayor aporte a la paz lo ofrece la Iglesia cumpliendo su tarea de enseñar la vida nueva del Evangelio, de vincular a una comunidad y de enviar a un compromiso de ayuda a los demás. El gran recurso para construir una paz verdadera y duradera lo tenemos, entonces, en el proyecto de la Misión Continental.
+ Ricardo Tobón Restrepo
Arzobispo de Medellín

semanapaz-webLa celebración anual de la “Semana por la Paz” se inició en Colombia desde 1988, cuando distintas entidades de la Iglesia Católica, y especialmente la Conferencia Episcopal, ante el recrudecimiento de la violencia, vieron la necesidad de establecer un espacio para proclamar el valor de la vida. Desde entonces, a partir de un tema concreto, año tras año, la “Semana por la Paz” se ha vuelto un escenario que hace visibles análisis y esfuerzos de tantas personas que trabajan por la defensa de los derechos humanos, por dignificar la vida y por lograr una convivencia pacífica.

 

Hoy, podemos decir que la “Semana por la Paz” se ha configurado como un tiempo de reflexión sobre los valores y las condiciones que exige la paz; como una llamada a promover iniciativas que, desde diversos campos, instauren las bases para una sociedad pacífica; como un espacio educativo que nos invita y nos mueve a no ser agentes de odio y agresión; como una ocasión de reconciliación con nosotros mismos, con los demás y con Dios; como un horizonte de esperanza que muestra la posibilidad de una nueva sociedad fundada sobre la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad.

 

 

La “Semana por la Paz”, que comenzará con la Eucaristía solemne del domingo 5 de septiembre al mediodía, en nuestra Catedral, coincide con un momento en que se ha recrudecido la violencia, con la preocupante modalidad de enfrentamiento entre bandas criminales de jóvenes, en nuestras ciudades. Por tanto, urge acoger esta oportunidad de sensibilización, formación y movilización, que busca el compromiso de todos en la construcción de la paz. Construir la paz no es sólo cuestión de estructuras, sino de personas. La paz es obra de la mente y el corazón de quienes quieren educarse para la paz, vivir la fraternidad y promover una sociedad con justicia social. 

 

 

Sobra decir que se invita a las parroquias, las comunidades religiosas, los movimientos y grupos apostólicos a participar de forma creativa y comprometida en una semana de oración, reflexión y trabajo por la paz, a través del perdón, la búsqueda de la equidad y la formación para la convivencia. Se necesitan actos y gestos de paz que vayan creando una cultura de paz. En este sentido, pueden realizarse actividades como celebraciones litúrgicas, vigilias de oración, foros, jornadas educativas, actos culturales, marchas y demás iniciativas que ayuden a reflexionar sobre el bien inestimable de la paz y el deber de empeñarnos todos en alcanzarlo.

 

 

Pero, más allá de todo esto, la Iglesia puede dar un aporte más grande e insustituible que va a lo fundamental y es la formación de la conciencia, el ofrecimiento de un camino espiritual y la relación personal con Dios. En este acontecimiento religioso, la persona encuentra sentido para su vida, adquiere fuerza para asumir responsablemente su existencia, descubre la alegría de pertenecer a una comunidad, experimenta la belleza de darse en una misión y se llena de esperanza ante su destino eterno. Precisamente, las carencias de sentido, de fortaleza espiritual, de pertenencia, de misión y de esperanza, son las que los jóvenes intentan compensar con el programa, el poder de la violencia y la solidaria complicidad de una banda criminal. Por consiguiente, el mayor aporte a la paz lo ofrece la Iglesia cumpliendo su tarea de enseñar la vida nueva del Evangelio, de vincular a una comunidad y de enviar a un compromiso de ayuda a los demás. El gran recurso para construir una paz verdadera y duradera lo tenemos, entonces, en el proyecto de la Misión Continental. 

 

 

+ Ricardo Tobón Restrepo

 

Arzobispo de Medellín

 

 
LA CALIDAD DE LA JMJ DEPENDERÁ DE LA PREPARACIÓN ESPIRITUAL, INDICA EL PAPA

En su mensaje para la Jornada Mundial de la Juventud 2011

 

jmjmadrid-webBenedicto XVI ha pedido a los jóvenes que se preparen intensamente en sus comunidades para la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) durante los meses que faltan para el encuentro de Madrid.

 

En su mensaje para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud, hecho público este viernes, les recuerda que “la calidad de nuestro encuentro dependerá, sobre todo, de la preparación espiritual, de la oración, de la escucha en común de la Palabra de Dios y del apoyo recíproco”.

 

“A lo largo de este año, preparaos intensamente para la cita de Madrid con vuestros obispos, sacerdotes y responsables de la pastoral juvenil en las diócesis, en las comunidades parroquiales, en las asociaciones y los movimientos”, pide.

 

En su mensaje, Benedicto XVI reitera a los jóvenes, a quienes se dirige como “amigos”, la invitación a asistir a la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Madrid del 16 al 21 de agosto de 2001 y les asegura su “recuerdo paterno en la oración”.

 

“Con profunda alegría, os espero a cada uno personalmente” en la JMJ 2011, asegura, refiriéndose al encuentro como a “este evento tan importante para la Iglesia en Europa y para la Iglesia universal”.

 

El Papa anima a los jóvenes a buscar “el apoyo de la comunidad cristiana, el apoyo de la Iglesia” en su seguimiento de Cristo, sin desanimarse por las “infidelidades personales y por muchas voces que nos sugieren vías más fáciles”.

 

También expresa su voluntad de “que todos los jóvenes, tanto los que comparten nuestra fe, como los que vacilan, dudan o no creen, puedan vivir esta experiencia, que puede ser decisiva para la vida: la experiencia del Señor Jesús resucitado y vivo, y de su amor por cada uno de nosotros”.

 

Al mismo tiempo, asegura que la Iglesia cuenta con los jóvenes -“necesita vuestra fe viva, vuestra caridad creativa y el dinamismo de vuestra esperanza”- y destaca que la juventud “renueva la Iglesia, la rejuvenece y le da un nuevo impulso”.

 

Por ello, añade, “las Jornadas Mundiales de la Juventud son una gracia no sólo para vosotros, sino para todo el Pueblo de Dios”.

 

Benedicto XVI confiesa que piensa con frecuencia en la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney, celebrada en el 2008.

 

“Allí vivimos una gran fiesta de la fe, en la que el Espíritu de Dios actuó con fuerza, creando una intensa comunión entre los participantes, venidos de todas las partes del mundo”, recuerda.

 

Y añade: “Aquel encuentro, como los precedentes, ha dado frutos abundantes en la vida de muchos jóvenes y de toda la Iglesia”.

 

Por otra parte, recuerda a los jóvenes que “la Iglesia en España se está preparando intensamente para acogeros y vivir la experiencia gozosa de la fe”.

 

En este sentido, da las gracias “a las diócesis, las parroquias, los santuarios, las comunidades religiosas, las asociaciones y los movimientos eclesiales, que están trabajando con generosidad en la preparación de este evento” y asegura que “el Señor no dejará de bendecirles”.

 

Recuerda que “ya en 1989, algunos meses antes de la histórica caída del Muro de Berlín, la peregrinación de los jóvenes hizo un alto en España, en Santiago de Compostela”.

 

Y afirma que “ahora, en un momento en que Europa tiene que volver a encontrar sus raíces cristianas, hemos fijado nuestro encuentro en Madrid, con el lema Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe (cf. Col 2, 7).

 

Finalmente, desea a los jóvenes “que la Virgen María acompañe este camino de preparación” y que interceda para que en esa JMJ “podáis crecer en la fe y en el amor”.

 

Tomado de ZENIT

 
PRIMER ANIVERSARIO DE LA PASCUA DEL PADRE CALIXTO

calixto-webCon motivo de la celebración del primer aniversario de la muerte del padre Gustavo Vélez Vásquez, conocido como Calixto, la Arquidiócesis de Medelllín, los Hermanos Misioneros de Yarumal y las  Hermanas de la Madre Laura, tienen programada la siguiente agenda:

 

Sábado 4 de septiembre: Celebración Eucarística organizada por los Misioneros de Yarumal y las Hermanas de la Madre Laura, en la capilla de las Hermanas de la Madre Laura, en Belencito, a las 5:00 p.m.

 

Martes 7 de septiembre: Eucaristía solemne, primer aniversario de la resurrección del padre Calixto. Presidida por monseñor Ricardo a. Tobón, arzobispo de Medellín; en la capilla de las Hermanas de la Madre Laura, en Belencito, a las 7:00 a.m. Con la participación de Televida, los Misioneros Javerianos de Yarumal y sacerdotes de la Arquidiócesis.

 

Martes 7 de septiembre: Eucaristía solemne, en el Seminario de Misiones de los Misioneros de Yarumal en el Calazans, presidida por el padre Manuel Agudelo M., misionero javeriano de Yarumal, a las 7:00 p.m.

 

Esta invitación es extensiva a todos los fieles y sacerdotes de la Arquidiócesis de Medellín.

 

Televida y el periódico El Colombiano tendrán una programación especial sobre el padre Calixto durante el mes de septiembre.

 

 

ALGUNOS DATOS BIOGRÁFICOS DEL PADRE CALIXTO

 

El padre Gustavo Vélez Vásquez, ampliamente conocido con su nombre literario de CALIXTO, nació en Angelópolis Antioquia, el 17 de noviembre de 1930. Hijo de Segismundo Vélez e Isabel Vásquez. Ordenado sacerdote el 31 de octubre de 1954, en el Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal, al cual ingresó el 30 de enero de 1942.Su temperamento e identidad sacerdotal los heredó de sus padres y los cultivó con el afecto de sus dieciocho hermanos, trece del primer matrimonio de su padre y cinco del matrimonio de don Segismundo con doña Isabel.

 

Luego de especializarse en filosofía en la Universidad Santo Tomás de Roma, trabajó en Buenaventura, Arauca y Barranquilla. Los años siguientes se desempeñó como formador en los seminarios de su Instituto de Misiones de Yarumal. Fue responsable en varias ocasiones de la oficina de comunicaciones, y de los programas de Animación Misionera y Vocacional en su Congregación. Durante algunos años estuvo al frente del Movimiento Familiar Cristiano en varias ciudades de Colombia.

 

Durante treinta y un años publicó semanalmente en el periódico El Colombiano, la columna Tejas Arriba, “un comentario con sabor a Evangelio”, como él solía decir. Fue colaborador ordinario de varias revistas de Colombia y del extranjero y corresponsal de la revista española de orientación católica Vida Nueva.

 

Durante muchos años se dedicó, además, a la predicación de Retiros Espirituales para el clero de muchas diócesis del País y a la mentalización misionera de la Iglesia de América Latina a través del programa Sacerdotes Asociados Ad Gentes del Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal y del CELAM.

 

Con un equipo de laicos, fue responsable del taller “Elementos Comunicacionales para la Homilía” que ofreció ayuda a los presbíteros de todas las diócesis del País para mejorar su comunicación pastoral.

 

En la emisora “Minuto de Dios”, en Medellín, el padre Calixto emitió el programa radial “Tejas Arriba, un Mensaje con Sabor a Evangelio” en el cual sostenía diálogos con misioneros y misioneras venidos de todos los costados del mundo y en esta misma línea, condujo un microprograma en el canal de Televida.

 

La naturaleza dotó al padre Calixto con muchos dones que puso al servicio de su vocación sacerdotal y misionera y a vivir una definida y clara identidad sacerdotal. La calidad literaria de sus escritos en prosa y poesía lo llevaron a ocupar un puesto destacado entre los escritores eclesiásticos de Colombia. Muchas de sus poesías las convirtió en canciones que nutrieron la vocación sacerdotal y misionera de varias generaciones de jóvenes.

 

El día 6 de septiembre del año 2009, el padre Calixto partió hacia la reserva forestal de San Sebastián, ubicada entre los municipios de Enviado y El Retiro, para realizar su tradicional caminata dominical en compañía de un amigo. El padre Gustavo le pidió a su amigo que lo esperara en cierto lugar mientras el caminaba un poco más y pronto regresaría. Al constatarse que estaba perdido en el espeso monte varios grupos de la Defensa Civil de Envigado y El Retiro, la Policía y el Ejército iniciaron su búsqueda, hasta encontrar su cadáver en una zona de la vereda Normandía del municipio de El Retiro, el día 9 de septiembre. Se presume que el padre Gustavo se despeñó por un abismo de unos 30 metros en la madrugada del lunes 7 de septiembre.

 

Los Misioneros de Yarumal, la Arquidiócesis de Medellín, las Misioneras de la Madre Laura, con quienes compartió muy de cerca durante los últimos 20 años de su vida, y su familia honramos su memoria. Paz en su Tumba.

 

Publicó varios libros, entre ellos:

 

  1. Gente Nueva.
  2. Fiesta y Evangelio: Editorial Perpetuo Socorro, Madrid.
  3. Comentarios Evangélicos de los Ciclos A, B y C.
  4. Tejas Arriba.
  5. Diálogos en Familia.

 

Es posible acceder a muchos de sus escritos en esta dirección de internet:

http://www.autorescatolicos.org/gustavovelezvazquezindreflexiones.htm

 
MES DE LA BIBLIA

mes-biblia-web

 

Estamos pasando de celebrar la semana bíblica, al mes de la Biblia. Este año nuestra Conferencia Episcopal, une el tema del mes de septiembre al bicentenario de la Independencia (1810-2010), y a los valores bíblicos respecto a la vida. Se ofrecen 15 encuentros con sus oportunas sugerencias, preguntas, ambientación, cantos, oración y un comentario bíblico a cada uno de los siguientes textos:

 

Encuentro 1: Mateo 16,25. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará.

 

Encuentro 2: Marcos 3,4. Y les dice: «¿Es lícito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?» Pero ellos callaban.

 

Encuentro 3: Lucas 15,24. “Porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado”. Y comenzaron la fiesta.

 

Encuentro 4: Juan 1,4. En ella (en la Palabra) estaba la vida y la vida era la luz de los hombres.

 

Encuentro 5: Juan 3,16. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.

 

Encuentro 6: Juan 14,6. Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».

 

Encuentro 7: Juan 15,13. Nadie tiene mayor amor sino quien da su vida por sus amigos.

 

Encuentro 8: Romanos 6,23. Pues el salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

Encuentro 9: Gálatas 2,20. Y no vivo yo, es Cristo quien vive en mí; la vida la vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios quien me amó y se entregó a sí mismo por mí.

 

Encuentro 10: 1Juan 1,2. Pues la vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, que estaba vuelta hacia el Padre y se nos manifestó.

 

Encuentro 11: Deuteronomio 30,19. Pongo hoy por testigos contra vosotros al cielo y a la tierra: te pongo delante vida o muerte, bendición o maldición. Escoge la vida, y vivirás, tú y tu descendencia.

 

Encuentro 12: Ester 7,3. Respondió la reina Ester: «Si he hallado gracia a tus ojos, ¡oh rey!, y si al rey le place, concédeme la vida - este es mi deseo - y la de mi pueblo - esta es mi petición».

 

Encuentro 13: Salmo 36,9 (10). En ti está la fuente de la vida, y en tu luz vemos la luz.

 

Encuentro 14: Isaías 38,16. El Señor está con ellos, viven y cuanto hay en ellos es vida de su espíritu. Tú me curarás, me darás la vida.

 

Encuentro 15: Oseas 6,2. Dentro de dos días nos dará la vida, al tercer día nos hará resurgir y en su presencia viviremos.

 

Al final del folleto, se ofrecen otros subsidios o materiales oportunos para celebrar el mes de la Biblia.

 

Este folleto se puede conseguir en la Librería del Seminario y constituye un material muy útil para la preparación de las diversas celebraciones.

 

Dentro de este mes de la Biblia hay una semana que tiene una temática especial. La celebración hace algunos meses de los Novenos Juegos Suramericanos en Medellín y el campeonato mundial de Fútbol en Sudáfrica nos han hecho experimentar la emoción universal de un acontecimiento que reúne pueblos y naciones en un solo ideal. La Biblia como libro espiritual y religioso, como patrimonio que ha llegado a ser referente para muchas personas puede decirnos mucho acerca de esta actividad. Ella nos ayuda a descubrir sus valores humanos, cristianos. Nos muestra cual es el sentido profundo de esta actividad, que no es simplemente profana sino que tiene una significación que trasciende lo humano y contribuye no sólo al desarrollo personal de los deportistas, sino que crea vínculos de hermandad con todos los que toman parte en ella.

 

Los invitamos, por tanto, a acompañarnos en esta celebración, con la convicción de que mientras más seamos en número más será nuestro influjo en la sociedad. Tendremos ocasión de descubrir aspectos nuevos de la Biblia en relación con el deporte, ella nos mostrará cómo el deporte hace parte de nuestra vida, qué valores promueve, qué peligros entraña y será una ocasión de sentirnos protagonistas de una corriente del mundo que asciende a niveles mejores de conciencia y a formas más perfectas de unidad.

 

Para los que desean participar en esta celebración, especialmente jóvenes de colegio y deportistas de todas las confesiones cristianas y de otras religiones y movimientos religiosos, les presentamos el programa de las diversas celebraciones.

 

 

48ª SEMANA BÍBLICA ECUMÉNICA

 

Medellín, septiembre 27 a octubre 1 de 2010

 

Tema: La Biblia y el Deporte

 

 

Programación

 

Lunes 27 de septiembre Iglesia Adventista

Tema: La antropología bíblica. Dr. Víctor Figueroa (Adventista), Dr. José Guillermo Ángel Rendo (Comunidad Judía) y Pbro. Humberto Jiménez (Iglesia Católica).

Hora: 6:00 a 8:00 p.m.

Carrera 84 Nº 33AA-21. Edificio Bolívar Rave. Aula Fórum.

 

Martes 28 de septiembre USEMI

Tema: Comentario I Co 9, 24-27. Padre Germán López, (Fraternidad Sacerdotal San Pablo), José Herrera.

Hora: 6:00 a 8:00 p.m.

Carrera 81 Nº 42-45. Barrio Simón Bolívar.

 

Miércoles 29 de septiembre Paraninfo de la Universidad de Antioquia Sala múltiple

Tema: Los juegos olímpicos de Grecia y las imágenes que Pablo aplica a

la vida cristiana. Profesor Tomás Bolaño, Pbro. Nevardo Cataño (Iglesia Católica).

Hora: 6:00 a 8:00 p.m.

Plazuela San Ignacio

 

Viernes 1 de octubre INEM José Félix de Restrepo

Tema: Valores humanos y cristianos que desarrolla el deporte.

Hora: 1:00 a 4:00 p.m.

Avenida Las Vegas, Carrera 48 Nº 1-25.

 

Invita: Colectivo Ecuménico de Comunicación Cristiana de Medellín.

 
AMOR EN CUIDADOS INTENSIVOS

RESUCITANDO MARIPOSAS: CÓMO RENOVAR EL AMOR CUANDO ÉSTE SE CREE PERDIDO

 

amorcuidadoswebEl ciclo de Amor en Cuidados Intensivos del Secretariado para la Familia tiene programado para el jueves 9 de septiembre, el tema: Resucitando mariposas: Cómo renovar el amor cuando éste se cree perdido; en el auditorio del Centro Comercial Villanueva, de 5:30 a 7:00 p.m., con la psicóloga Elízabeth Guerra Gómez.

 

Informes en el teléfono: 251 77 00 extensión 420. Entrada gratuita.

 

¡No te la pierdas!

 
“ESE PADRE ES UN SANTO”

canonizacion-webPara la Arquidiócesis de Medellín es una gloria poder contar entre los miembros de su Presbiterio con una figura sacerdotal como la del Padre Jesús Antonio Gómez. Un sacerdote conocido porque, a lo largo de cuarenta y nueve años de ministerio, vivió de un modo “normal” la alegría de que el Espíritu Santo lo hubiera configurado con Cristo Pastor para la gloria del Padre. En este caso, normal no quiere decir anodino o trivial, sino que su heroica fidelidad de todos los días y su pasión apostólica de todas las horas estuvieron revestidas de tal humildad y naturalidad que parecía no hiciera ningún esfuerzo ni tuviera nada de extraordinario. Pero, luego, quien lo veía no podía sino admirarse de esa vida tan llena de Dios y tan generosamente dedicada a los demás y tenía que concluir, como ante algo evidente: “Ese Padre es un santo”.

 

Estamos dedicando la primera semana de septiembre, como en años anteriores, a la colecta anual para su causa de canonización. Pero, debemos, sobre todo, aprovechar este tiempo para conocer su vida y su obra, para apropiarnos de su ejemplo y su mensaje, para presentar a muchos esta vida sacerdotal tan cercana a nosotros y tan ejemplar. El Padre Jesús Antonio, que dedicó la mayor parte de su ministerio a la formación de los futuros sacerdotes y a la dirección espiritual, aparece como una figura de particular actualidad para la Iglesia, que debe ocuparse hoy de formar verdaderos discípulos de Jesús, que debe responder a la urgencia de acompañar a las personas en un serio y progresivo camino espiritual y, sobre todo, que debe lograr presentar de un modo nuevo la identidad y la misión del sacerdote.

 

Después del Concilio Vaticano II se ha vivido una crisis del sacerdocio sin precedentes, caracterizada por abandonos del estado clerical, por sacerdotes con una doble vida y por escasez de vocaciones. Esta situación no se puede mirar con indiferencia o superficialidad. Es preciso enfrentara, no sólo para tratar de comprender sus raíces, sino también para discernir en ella aspectos que contribuyan a una renovación del sacerdocio. En este sentido, es preciso ver la profunda vinculación entre la identidad y la santidad del sacerdote. Una y otra se derivan de la especial y esencial relación del sacerdote con Cristo, en cuanto participación específica y continuación de Cristo mismo, siendo su imagen viva y transparente (cf PDV,12).

 

La Iglesia tiene la exigencia de descubrir constantemente que un sacerdocio fuerte y activo no es sólo el signo de la vida del Espíritu Santo en la Iglesia, sino el medio mismo por el que el Espíritu Santo obra la salvación del mundo. Como el santo ejemplariza, el que no es santo, y en la medida en que no lo es, escandaliza. Por tanto, esta realidad nos interesa a todos, pues la salud y la vitalidad del sacerdocio coinciden con la salud y la vitalidad de la Iglesia. Es preciso llegar a que los fieles acompañen y cuiden a sus sacerdotes y que los sacerdotes ofrezcan de verdad, para salvar a aquellos que le han sido confiados, su propio sacrificio, unido al de Cristo, a ejemplo de San Pablo: “Ahora me alegro de poder sufrir por vosotros, y completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, para bien de su Cuerpo, que es la Iglesia (Col 1, 24).

 

Es de esta manera como las palabras de la Consagración se transforman en “fórmula de vida” y como sentimos lo que nos ha recordado el Papa Benedicto XVI en la Carta de convocación del Año Sacerdotal: “Las almas cuestan la sangre de Cristo y el sacerdote no puede dedicarse a su salvación sin participar personalmente en el ‘alto precio' de la Redención. El Padre Jesús Antonio tan humano, tan sencillo, nos enseña que los sacerdotes son santos siendo sacerdotes y haciendo lo que hacen los sacerdotes. Ya el Concilio Vaticano II señalaba que “la manera propia de los presbíteros de conseguir la santidad es realizar sincera e incansablemente sus funciones en el Espíritu de Cristo” (PO, 13).

 

+ Ricardo Tobón Restrepo

Arzobispo de Medellín

 
EL SERVICIO DE LA EDUCACIÓN

CONACED-webEsta semana, se realizará en Medellín el VII Congreso Nacional de Educación Católica. Con el tema “Saber y Poder en la Escuela”, CONACED promueve un espacio académico que permita la reflexión y proponga líneas de acción para que la escuela católica realice su misión en los contextos sociales y culturales de hoy, Es un importante esfuerzo que debemos valorar y agradecer a quienes siguen dedicados a pensar y promover el servicio fundamental de la educación, servicio propio del cristiano y profundamente unido a la misión de la Iglesia.

 

En el panorama educativo internacional, al menos a nivel teórico, se admiten unos principios que para las culturas, las religiones y los estados son fundamentales. Ante todo, se ve la educación como un bien imprescindible para la persona y un factor esencial para estructurar una sociedad pacífica y libre. De otra parte, se acepta, generalmente, que el fin primordial del proceso educativo es el desarrollo integral de la persona humana. En tercer lugar,  se piensa que, más allá de la transmisión de conocimientos, la educación incluye la maduración de la personalidad y de todas las facultades humanas dentro del horizonte social del bien común.

 

Pero, al analizar los transfondos de la educación nos encontramos, no sólo con cuestiones relacionadas con la concepción cultural y política de un orden social y jurídico, sino también con los criterios fundamentales, filosóficos y teológicos, que afectan al concepto mismo de la educación y su valor decisivo para el bien de cada persona y de toda la familia humana. Las vacilaciones y las carencias prácticas que frecuentemente aparecen en el ambiente de la escuela tienen que ver, en definitiva, con la respuesta verdadera a una pregunta esencial: ¿Cuál es el ideal de persona humana que debe guiar y configurar toda la normativa y actividad educativas?

 

La respuesta a esta pregunta no puede ser impuesta por el Estado; debe brotar de la conciencia, rectamente formada y libremente expresada, de los padres de familia y de la sociedad. El papel del Estado es garantizar, a las familias y a las instituciones acreditadas, este ámbito de libertad responsable para definir y elegir el modelo educativo que estimen más adecuado para afrontar las necesidades de una genuina educación integral para las nuevas generaciones. Ahora, es claro que la visión del hombre y de su destino, que se difunde implícita y explícitamente, no pocas veces, es contradictoria, imprecisa y opuesta a la visión cristiana del hombre.

 

Por tanto, la Iglesia, que tiene el deber de infundir la sabiduría y la fuerza del Evangelio en la humanidad, no puede marginarse en el servicio educativo. Debe aprovechar todos los medios para inspirar una educación que defienda en toda persona su dignidad y su vocación de eternidad; que potencie la llamada personal a vivir, a través de la riqueza como varón y mujer, el don del amor y de la vida; que promueva los derechos fundamentales e inviolables de todo ser humano, derechos anteriores y superiores a cualquier instancia jurídica; que enseñe a la persona, superando el plano puramente biológico y psicológico, a integrarse armoniosa y creativamente en la sociedad para aportar lo mejor de sí a los demás.

 

Urge, por consiguiente, que percibamos la necesidad de apoyar los colegios católicos; de ofrecer un acompañamiento espiritual y pastoral a los docentes; de ilustrar a los padres de familia cristianos sobre lo que está en juego en la actual situación educativa y la responsabilidad que tienen de actuar valientemente; de aprovechar los espacios que aun tenemos en los colegios estatales; de cuidar con responsabilidad todo lo que atañe a la educación religiosa escolar; de mantener una conciencia más lúcida y vigilante sobre ciertas orientaciones o ideologías que pueden determinar los procesos educativos; de hacernos protagonistas de una auténtica educación que aporte verdaderas soluciones de futuro a nuestros graves problemas políticos y sociales.

 

+ Ricardo Tobón Restrepo

Arzobispo de Medellín

 
EL CRISTIANISMO Y EL RAMADÁN

ramadan-webRamadán (en árabe رَمَضَان ramaḍān) es el noveno mes del calendario musulmán, conocido internacionalmente por ser el mes en el que los musulmanes realizan un ayuno diario desde el alba hasta que se pone el sol.

La palabra ramadán se suele usar en castellano para designar dicho ayuno, cuyo nombre en árabe es awm (صَوْم).

 

Coincidencia con el calendario gregoriano

El calendario islámico es lunar. Los meses comienzan cuando es visible el primer cuarto creciente después de la luna nueva, es decir, un par de días después de ésta. El año en el calendario lunar es 11 días más corto que en el calendario solar, por lo que las fechas del calendario musulmán no coinciden todos los años con las fechas del calendario gregoriano, de uso occidental, dando la impresión de que el año musulmán se desplaza sobre el año cristiano. Las últimas fechas en las que ha caído el mes de ramadán han sido:

Determinar con exactitud cuándo comienza el ramadán es importante de cara al cumplimiento de las prescripciones religiosas asociadas a este mes. Muchos musulmanes insisten en seguir la tradición de marcar el inicio del ramadán a simple vista, es decir, escudriñando el cielo hasta percibir el primer creciente después de la luna nueva. Otros se guían por la fecha y hora calculada de antemano para cada zona o esperan el anuncio oficial de algún organismo islámico.

¿Cuándo empieza?

El ayuno empieza con la aparición de la luna a finales del sha'ban (octavo mes en el calendario lunar islámico). Dice el Profeta (PB): "Ayunad a su visión (ver la luna) y romped a su visión y si se os es oculta (la luna por causa atmosférica) concluid el mes de ramadán contando treinta días. Igualmente al comienzo del mes de Ramadán se contarán treinta días de sha'ban si no es visible el nacimiento de la luna".

Los pilares del ayuno

Los pilares del ayuno en el Islam, así en ramadán como en otros meses, son los siguientes:

1) tener presente la intención. Se debe tenerla presente en la mente y en el corazón antes del "fayr" (inicio del tiempo de la primera oración del día) y puede ser dicha diariamente, o por todo el mes desde su inicio. 2) tanto tomar algo antes del salat, aunque solo sea un vaso de agua (sunna) y algo antes de la oracion del anochecer, es decir, justo despues de la puesta del sor 3) la abstinencia de todo aquello que rompa el ayuno (bebida, comida o relaciones carnales, los cambios de animo exagerados) desde el alba hasta la puesta del sol. 4) buscar un estado de paz que promueva el estado de conciencia Divina

¿Quién debe ayunar?

El ayuno es deber del musulmán adulto, sano de juicio, saludable, residente, bien sea hombre o mujer. En lo que respecta a la mujer, debe estar fuera de la menstruación y del puerperio. Por lo tanto, no debe ayunar el enfermo mental, ni el menor, ni la mujer durante la menstruación o puerperio, así como la embarazada, la mujer que está amamantando que teme por su pequeño, ni los ancianos débiles.

 

El ayuno del menor de edad

Los menores de edad, sin la pubertad, no están obligados a ayunar, pero los musulmanes aconsejan a los padres que los animen a hacerlo para que se acostumbren y lo puedan practicar sin mucha dificultad cuando sean mayores. Lógicamente, tienen que estar sanos y poder hacerlo sin repercusiones adversas.

¿A quién se le permite desayunar en ramadán y pagar la compensación?

  • El anciano débil cuya salud puede empeorar.
  • El enfermo crónico y que no tiene la posibilidad de recuperar los días desayunados.
  • Los que ejercen trabajos muy duros y que no tienen la posibilidad de encontrar otro trabajo más liviano, teniendo la intención de cambiarlo.
  • Todos los casos mencionados anteriormente están obligados a dar de comer en compensación a un pobre por cada día que no hayan ayunado y no tienen por qué recuperarlo.
  • Los enfermos cuyo estado de salud puede empeorar con el ayuno y se espera su recuperación de la enfermedad y su curación.
  • En casos de tener hambre o sed severos que pueden repercutir muy gravemente en el estado de la salud.
  • Al que está de viaje se le permite desayunar cuando viaja la misma distancia por la que se le permite acortar las oraciones (un dia y una noche) y rezarlas juntas. Es decir, la del Duhur con la del 'Asr 2 y 2 Rak'atas en vez de 4 y 4; las del Magrib con las de 'Isha 3 y 2 en vez de 3 y 4 Rak'ats.
  • Las mujeres que están con la menstruación o durante el puerperio, ya que está tajantemente prohibido su ayuno, así como su oración, teniendo que recuperar el ayuno, pero no la oración (la derviche, si la recupera).

¿A quiénes se les permite desayunar en Ramadán y tienen que recuperar los días desayunados?

Casos en que se prohíbe ayunar y se deben recuperar los días desayunados

Deberes que se preservan durante el ayuno

  1. As-suhur: consiste en tomar algún alimento por la madrugada, siempre antes del "Fayr", por muy poco que sea la cantidad de comida o bebida, aunque fuera un poco de agua, tiempo que se extiende desde la medianoche hasta la entrada del momento de la oración, antes de las primeras luces del alba, con la intención del ayuno presente en la mente, pues el suhur es bendición y prosperidad como dice el Mensajero de Allah .
  2. Romper el ayuno inmediatamente después de la puesta del sol y al comienzo del tiempo de la oración de magrib: pues dice el Profeta : «Los hombres permanecen en el bien mientras no retrasen la ruptura del ayuno después de la puesta del sol».
  3. El orar y suplicar en el momento de romper el ayuno: por ejemplo, decía el Profeta : «Se fue la sed, se hidrataron las venas, y se logró la recompensa con el permiso de Dios».
  4. El abstenerse de todo lo que contradice el ayuno en lo moral: ya que el ayuno es una gran escuela de disciplina y doctrina, tanto espirituales como morales, pues no se limita a la abstinencia de comer o beber solamente, sino de todo lo que sea mala palabra, mal acto o mal pensamiento. El ayunante debería ser indulgente en caso de ser insultado o agredido por alguien, debiendo evitar todas las obscenidades.
  5. El uso del siuák durante el ayuno: es un trozo de rama de un árbol especial que se encuentra en la península arábiga y que es de muchos beneficios, tanto para los dientes como para las encías y la boca, y se usa como un cepillo de dientes.
  6. Ser generoso: el musulmán siempre tiene que ser generoso, pero lo es más en el mes de ramadán.
  7. Incrementar la lectura del Sagrado Corán: durante el mes de ramadán, en que fue revelado el Corán, se debe recitar éste con mayor frecuencia que en los otros meses. Además, dijo el Profeta: «El ayuno y el Sagrado Corán intercederán a favor del siervo el Día de la Resurrección».
  8. Incrementar las prácticas: sobre todo en los últimos diez días del mes de ramadán, tal como lo hacía el Profeta.
  9. Bañarse, ducharse, nadar y sumergirse en el agua con la condición de que no se trague nada por la boca o por la nariz.
  10. Enjuagarse la boca con agua o aspirar el agua por la nariz durante las abluciones y volver a echarlo hacia fuera, con la finalidad de limpiar la boca y las fosas nasales.
  11. El uso de colonias o perfumes.
  12. Comer, beber y tener relaciones sexuales desde que se rompa el ayuno (puesta de sol) hasta la abstinencia (salida del alba).
  13. Está permitido retrasar el Gusl (la ablución mayor) hasta después de la salida del sol a las mujeres que tuvieron menstruación o puerperio y quedaron libres la noche anterior.
  14. La menstruación o el puerperio, aunque empiecen en las últimas horas del día (antes de ponerse el sol) se debe recuperar.
  15. El tener la intención de desayunar, aunque no haya tomado nada de comida o bebida que rompe el ayuno.
  16. El comer, beber o tener relaciones sexuales, durante la abstinencia, queda anulado el ayuno de dicho día y hay que hacer lo que se conoce en el Islam como kaffárah.
  17. La masturbación.
  18. Vomitar intencionadamente.
  19. Realizar cualquier acto que invalide el ayuno, siendo consciente de sus consecuencias.

Cosas y hechos que están permitidos durante el periodo de abstinencia

Cosas y hechos que invalidan el ayuno y ameritan recuperarlo

Cosas y hechos que invalidan el ayuno y obliga a pagar el kaffarah

El kaffárah consiste en liberar a un esclavo o en su caso ayunar dos meses, si no se puede dar de comer a 60 pobres. En caso de que un matrimonio tenga relaciones sexuales voluntariamente, los dos tienen que hacer kaffárah. En cambio, en caso de ser forzada la mujer por su esposo, no tiene por qué hacer kaffárah. Si comete el mismo acto otro día, tendrá que hacer otra kafrárah y en caso de hacerlo dos veces en el mismo día, hará solo una kaffárah, ya que se considera cada día independientemente de los otros.

La recuperación de los días desayunados en ramadán

La recuperación de los días desayunados en ramadán

La recuperación de los días desayunados o anulados durante el mes de ramadán no tiene por qué ser inmediatamente después de dicho mes, sino que dispone del periodo que se extiende desde que finaliza el actual mes de ramadán hasta que empieza el siguiente.

Hay que recuperar un día por cada día que haya desayunado durante el mes de ramadán, pero no tienen porque ser todos los días seguidos (en caso de ser más de un día): se podrán hacer seguidos o salteados.

En caso de llegar el mes de ramadán del año siguiente sin haber recuperado los días adeudados, la persona ayunará ese mes y recuperará lo que adeudare más tarde. En caso de fallecer y deber días del mes de ramadán, estos podrán ser recuperados bien por su ualy (familiar encargado) o bien por uno de los que lo heredan. El ayuno se diferencia de la oración en este sentido, ya que la oración no podrá ser recuperada por otros.

Lailat-ul Qadr

La llegada del mes de Ramadán trae consigo uno de los acontecimientos más importantes y especiales, tanto real como simbólicamente, para un musulmán: Lailat-ul Qadr, la noche del decreto. Ésta es la noche en la cual Mohamed recibió la primera revelación del Sagrado Corán, y así comenzó su misión como Profeta y Mensajero de Allah. Por sí solo, este hecho es causa de gran regocijo para los musulmanes.

El ayuno se puede clasificar en dos tipos:

  1. El ayuno obligatorio (Fard)
    1. El ayuno del mes de "Ramadán"
    2. El ayuno del "Kaffárah"
    3. El ayuno del “Nadr” o de las promesas que hace uno a sí mismo ante Dios
    4. El ayuno voluntario (Nafl)

Eventos

  • Durante todo el mes los musulmanes observan el ayuno con las celebraciones y rituales asociados.
  • El 10 de ramadán murió Jadiya, esposa del profeta Mahomed y primera musulmana.
  • El 15 de ramadán nació Husayn ibn Ali, hijo de Ali ibn Abi Talib el primer musulmán.
  • El 17 de ramadán tuvo lugar la batalla de Badr entre los primeros musulmanes y sus enemigos de La Meca.
  • El 21 de ramadán murió Ali ibn Abi Talib el primer musulmán y cuarto califa.
  • El 27 de ramadán, según la tradición, comenzó la revelación del CoránMuhammad. En recuerdo de ello se celebra en el Islam la Noche del Destino.
  • Según la tradición islámica, otras revelaciones tuvieron lugar en el mes de ramadán: el día 2, la Torá fue revelada a Moisés; el 12, las enseñanzas bíblicasJesús (Isa), y el día 15 los SalmosDavid.
  • En algunas zonas de África Occidental se celebra el rito de los ajisari.

Casos especiales

Astronautas

El Consejo Nacional Islámico Fatwa de Malasia ha redactado la primera guía para musulmanes en el espacio.1 El documento de 18 páginas se titula "Guía para el Desarrollo de Ritos Islámicos (Ibadah) en la Estación Espacial Internacional", y detalla temas como la manera debida de orar en un ambiente de ingravidez, cómo orientarse hacia La Meca desde la Estación Espacial Internacional, cómo determinar los tiempos de oración y temas sobre el ayuno. La guía se ha traducido al árabe, inglés y ruso.

 

 

Relación entre cristianos y musulmanes en torno al Ramadán

Adherentes del Islam se han referido históricamente a los judíos, a los cristianos y a ellos mismos como la Gente del Libro debido a que todos basan su religión en libros que tienen un origen divino. Los cristianos, sin embargo, no reconocen el Corán como un libro genuino de revelación divina, ni están de acuerdo con su estimación de que Jesús es un profeta incluso inferior a Mahoma según el Islam, o no aceptan que Mahoma fuera un profeta genuino.

Los musulmanes, por su parte, creen que parte de los Evangelios, la Torá y los libros proféticos de los judíos han sido olvidados, malinterpretados y distorsionados por sus seguidores. Basados en esa perspectiva, los musulmanes ven el Corán como la corrección a los errores del cristianismo. Por ejemplo, los musulmanes rechazan la creencia en la Trinidad, y en otras expresiones de divinidad de Jesús, como incompatibles con el monoteísmo.

Las dos creencias han experimentado a menudo controversias y conflictos (un ejemplo son las Cruzadas) aunque también han existido relaciones de bien mutuo. Las escrituras del teólogo Tomás de Aquino frecuentemente citan aquellas del filósofo judío Moisés Maimonides así también como las del pensador Musulmán Averroes ('Ibn-Rushd).

El 6 de mayo de 2001, el Papa Juan Pablo II, el primer Papa en orar en una mezquita, entregó una dirección en la Mezquita de Omayyad en Damasco, diciendo: "Es importante que los musulmanes y los cristianos continúen explorando las preguntas filosóficas y teológicas en conjunto, para poder obtener un conocimiento más objetivo y comprensivo de cada creencia religiosa del otro. El mejor entendimiento mutuo seguramente llevará, a nivel práctico, a una nueva forma de presentar nuestras dos religiones no en oposición, como ha sucedido a menudo en el pasado, sino en asociación para el bien de la familia humana".

 
EL II CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL

asombro-gratitud-webEn agosto de 1935, hace 75 años, Colombia celebró con inusitado fervor el II Congreso Eucarístico Nacional en la ciudad de Medellín. Para nuestra Arquidiócesis, éste fue un momento de gracia que renovó la fe, al unirse a una multitud de personas venidas de diversas ciudades del país y del extranjero, para contemplar y vivir el misterio de la Eucaristía. Los frutos espirituales de ese acontecimiento, preparado con esmero, acogido con amor y realizado con entusiasmo fueron muchos. Como especial recuerdo de él quedaron la Parroquia de El Sagrario, la exposición permanente del Santísimo Sacramento en la capilla de San Juan de Dios y una Asociación Radial Arquidiocesana para difundir el mensaje del Evangelio.

 

Este año, se han programado diversos actos para hacer memoria de este gran evento eclesial. Pero más allá de la conmemoración que con loable empeño algunos están promoviendo, todos debemos proponernos renovar nuestra fe y nuestro amor a la Eucaristía, fuente y cumbre de la vida de la Iglesia, a fin de que crezcamos en la valoración y agradecimiento por este misterio que perpetúa la presencia y la inmolación de Cristo. Es preciso, en efecto, que cada día lleguemos a descubrir mejor y a vivir más provechosamente el don inestimable del Cuerpo y de la Sangre del Señor; Cuerpo que se entrega por nosotros, Sangre que sella la alianza nueva y eterna (cf 1 Cor.11,24-25).

 

En cada Misa, lo sabemos bien, conmemoramos un hecho histórico y decisivo: antes de ofrecerse en la cruz, Cristo instituyó el memorial que perpetúa su entrega en todos los tiempos. Desde hace dos mil años hasta hoy, la Iglesia vive de la Eucaristía, se deja formar por la Eucaristía y celebra la Eucaristía hasta que vuelva su Señor. Por eso, la Eucaristía expresa nuestra identidad profunda de personas ofrecidas con Cristo por la salvación del mundo, favorece la espiritualidad de comunión y nos capacita para el testimonio del amor más grande, el que da la vida por los hermanos. Los invito a que aprovechemos esta conmemoración al menos para dos compromisos concretos.

 

Ante todo, para celebrar y vivir con profunda fe, con gran respeto y con el máximo provecho la Eucaristía. La Eucarstía no es un acto entre otros, ni un rito que sirve para solemnizar distintos acontecimientos, ni un sacramento con el que, en algún sentido, nos lucramos. El Papa Juan Pablo II enseñaba: “La liturgia nunca es propiedad privada de alguien, ni del celebrante ni de la comunidad... A nadie le está permitido infravalorar el Misterio confiado a nuestras manos: éste es demasiado grande para que alguien pueda permitirse tratarlo a su arbitrio personal, lo que no respetaría ni su carácter sagrado ni su dimensión universal.” (Ecclesia de Eucharistia, 52).

 

Y, en segundo lugar, para fomentar una auténtica espiritualidad eucarística. Que aprendamos a ofrecernos, con Cristo, al Padre. En la Eucaristía no somos “actores” de teatro. El sacerdote y los fieles actuamos asumiendo la persona y la obra redentora de Cristo. En la Eucaristía encontramos el sentido del amor, de la entrega y de la fidelidad presentes en nuestra vida. La Eucaristía no es un momento aislado, sino que toda la vida se presenta como ofrenda en el altar y, terminada la celebración, la Misa se prolonga  en la vida ordinaria, iluminando, sanando, santificando todo nuestro ser y todas nuestras actividades. Así, la Eucaristía infunde en el corazón de la comunidad la caridad de Cristo y la esperanza del Reino de Dios.

 

+ Ricardo Tobón Restrepo

Arzobispo de Medellín

 
CAMBIO DE GOBIERNO

bandera-de-colombia-webAl darse un cambio de gobierno en Colombia, estamos ante un momento muy importante en la vida de la nación. De una parte, es la manifestación del funcionamiento y la consolidación del sistema democrático y, de otra, es el inicio de una nueva etapa en nuestro proceso histórico. Los católicos, que debemos ser también los mejores ciudadanos, no podemos ser indiferentes ante este hecho, pues como enseña el Concilio Vaticano II la Iglesia alaba y estima la labor de quienes al servicio del hombre, se consagran al bien de la vida pública y aceptan las cargas de este oficio” (GS,75).

 

Nuestro deber es apoyar y colaborar en todos los proyectos e iniciativas que se fundan en el respeto por la dignidad y los derechos de la persona humana, en la búsqueda del bien común, en la responsabilidad social con los marginados y débiles y en la promoción del bienestar de los ciudadanos en todas las dimensiones de la vida. El ideal de la Iglesia en el área política es que, dentro de la máxima participación ciudadana, se promuevan valores fundamentales en una democracia como son la solidaridad, la justicia social, la honestidad, la verdad, la libertad y la convivencia pacífica.

 

La colaboración con el mundo de la política debemos realizarla dentro de una sana laicidad. El Papa Benedicto XVI lo ha explicado claramente en Aparecida: "Si la Iglesia comenzara a transformarse en sujeto político, no haría más por los pobres y por la justicia, perdería su independencia y su autoridad moral, identificándose con una única vía política y con posiciones parciales opinables. La Iglesia es abogada de la justicia y de los pobres, precisamente al no identificarse con los políticos ni con los intereses de partido. Sólo siendo independiente puede enseñar los grandes valores, orientar las conciencias y ofrecer una opción de vida que va más allá del ámbito político”.

 

La misión que la Iglesia tiene en la vida pública debe cumplirla especialmente por medio de los laicos. De ahí la urgencia de formar laicos y laicas que puedan actuar en el mundo como discípulos misioneros y aportar lo específico del Evangelio a la transformación de la sociedad. Ellos deben estar presentes en el ámbito público para la formación de los consensos necesarios y para la defensa de la verdad y el bien (cf LG, 31, DA, 300). La presencia de los laicos en la vida política es a veces tan discreta que alguien se atrevió a definirlos como “católicos vergonzantes”. Es importante, por consiguiente, que nos empeñemos en tener un laicado que pueda vivir su identidad y realizar su misión también en el importante areópago del gobierno de los pueblos.

 

+ Ricardo Tobón Restrepo

Arzobispo de Medellín

 


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